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	Comentarios en: La Paella de Roberto	</title>
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		Por: paella		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[paella]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 14:58:25 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Muy interesante y educativo este art&#237;culo.&lt;br /&gt;Realmente me sorprendi&#243; saber que el arroz consume distinta cantidad de agua en invierno y verano. Voy a investigar y realizar pruebas sobre ello.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muy interesante y educativo este art&iacute;culo.<br />Realmente me sorprendi&oacute; saber que el arroz consume distinta cantidad de agua en invierno y verano. Voy a investigar y realizar pruebas sobre ello.</p>
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		Por: Anonymous		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Anonymous]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 17:05:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[FUNDAMENTO DE LA PAELLA&lt;br /&gt;A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA&lt;br /&gt;COCINAR LA PAELLA VALENCIANA&lt;br /&gt;(Fragmentos)&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducci&#243;n total o parcial, por cualquier medio, sin autorizaci&#243;n escrita del autor Juan B. Vi&#241;als Cebri&#225;. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.&lt;br /&gt;Seg&#250;n podemos saber por medio de la documentada &#8220;Agencia Valenciana del Turisme&#8221;.-La gastronomia valenciana est&#225; basada hist&#243;ricamente en:- &quot;Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimolog&#237;as de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magreb&#237;. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos p&#225;rrafos metaf&#243;ricos de la poes&#237;a arabito andalus&#237; surgidos de la imaginaci&#243;n de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, adem&#225;s del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los h&#225;bitos alimenticios de estas tierras&quot;. Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias  confidencias que en la d&#233;cada de los a&#241;os sesenta, con tanta paciencia me revelara  mi tia Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica &#8220;recepta&#8221; (receta) de la paella de la Parreta. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;La idea o FUNDAMENTO de la PAELLA VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alqueria de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentri&#243;n de extramuros de la ciudad de Valencia. Adem&#225;s proyecta  encaminar para que este Fundamento sirva de gu&#237;a y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y se&#241;ora de la gastronomia valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a s&#237; lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurri&#243; con muchas de las recetas gastron&#243;micas tradicionales, la paella surgi&#243; como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus se&#241;ores, due&#241;os de las acrisoladas alquerias consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones m&#225;s significativas, cocinaban la &quot;paella sense m&#224;nec&quot;, un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusi&#243;n de significado, provoc&#243; para deshacer la ambig&#252;edad, la l&#243;gica aparici&#243;n del t&#233;rmino &quot;paella sense m&#225;nec&quot;. Fue en ese recipiente c&#243;ncavo donde germin&#243; la deliciosa paella de la Parreta, soberana de la gastronomia mediterr&#225;nea.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Expuestos cuales son nuestros prop&#243;sitos, brevemente nos referimos aunque solo sea de pasada y para dejar constancia del anacronismo que supone el caso de las paellas llamadas mixtas, las otras, las de cuanto m&#225;s, mejor, las multitudinarias, donde se preparan un sinf&#237;n de raciones, y de esas otras, las llamadas &#8220;populares&#8221; que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy aprop&#243;sito.- &#8220;Cocinar cualquier cosa no debe entenderse como una expresi&#243;n despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero &#8211;independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideu&#224; &#237;dem, un arr&#242;s amb fesols i naps, o unas chuletas a la brasa, valen en tanto en cuanto las personas se arraciman en torno a la lumbre callejera&#8221;.&lt;br /&gt;Por lo tanto todas las mencionadas irreverencias culinarias, nada tienen que ver con aquellas paellas que anta&#241;o se elaboraban con tanta solemnidad, ceremonial, y boato. Con el rigor hist&#243;rico que merece tan preciado manjar, la paella valenciana naci&#243;, en principio, para solemnizar los grandes acontecimientos de &#237;ndole santoral, o familiar de los se&#241;ores huertanos, despu&#233;s de la mano de la burgues&#237;a capitalina, se integr&#243; en los c&#237;rculos art&#237;sticos y culturales de Alicante, Castell&#243;n y Valencia. Por aquellos mismos tiempos los due&#241;os de tan magnas alquer&#237;as y predios, segu&#237;an siendo en su mayor&#237;a los herederos de aquellos caballeros que formaron las mesnadas que acompa&#241;aron al rey Don Jaime I, durante la reconquista del antiguo Reino de Valencia. Esos mismos poderosos huertanos asum&#237;an plenamente el c&#233;lebre consejo del ensalzado Brillat-Savarin. Siglo XVIII-XIX, el no va m&#225;s del refinamiento, autor de &quot;Fisiolog&#237;a del Gusto o Meditaciones de Gastronom&#237;a Trascendente&quot;: su m&#225;xima: &quot;Convidar a una persona es encargarse de su bienestar durante todo el tiempo que est&#233; en nuestra casa.&#8221;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;La difusi&#243;n de este tan exquisito plato entre los m&#225;s exigentes del mundo de la gastronomia, lo haremos entrando con la paella condimentada con la ortodoxa receta de la Parreta, y por lo tanto nos incorporaremos con buena salud para llegar hasta el gusto y fomentar as&#237; la cultura gastronomica a trav&#233;s de este plato tan singular. Acompa&#241;ando a la dieta mediterr&#225;nea daremos a conocer en todo el mundo, el plato m&#225;s universal de la Comunidad Valenciana.&lt;br /&gt;El nacimiento de tan singular condimento, lo debemos de situar en el siglo XVIII, data que nos la viene a confirmar la cr&#243;nica del Doctor. Gregorio Mara&#241;&#243;n, hombre justo, humanista y liberal, considerado como uno de los m&#225;s brillantes intelectuales espa&#241;oles del siglo XX. Adem&#225;s de su erudici&#243;n, destac&#243; por su elegante estilo literario. En la d&#233;cada de los a&#241;os cincuenta, dejaba escrito este interesante par&#225;grafo, que sirve como veraz confirmaci&#243;n de la partida de nacimiento, de tan exquisito plato, ya que don Gregorio, que nunca escrib&#237;a a humos de paja, nos deja constancia que la paella era la comida con que se agasajaba a la nobleza, y era por lo tanto, el rico manjar, con que eran obsequiados los m&#225;s ilustres visitantes del viejo Reino de Valencia.- &lt;br /&gt;&#8220;En todas las tierras valencianas reina, con rutilante y variada gloria, la paella. Maravillosa es la valenciana. Nadie puede poner reparos a su calidad, que se mantiene sin desmayos a trav&#233;s de los siglos: desde los d&#237;as en que un embajador de Luis XIV (1638-1715), sabio en todas las artes culinarias, mor&#237;a, empero, a los tres d&#237;as de desembarcar, ah&#237;to de paella valenciana, hasta nuestros horas de hoy, en que uno de los grandes cirujanos de Am&#233;rica me confi&#243; que por una paella como la que acababa de degustar en Valencia cambiaria todo el Museo del Prado (...)&quot;. &lt;br /&gt;Para subrayar el boato que rodeaba la elaboraci&#243;n de este condimento, baste recordar, que en pleno siglo dieciochesco, las paellas se condimentaban en unas art&#237;sticas cocinas recubiertas con art&#237;sticos azulejos. Otra muestra de la importancia que conced&#237;a la nobleza capitalina y la huertana a la gastronom&#237;a aut&#243;ctona en esa centuria, nos lo prueban las se&#241;oriales cocinas todas &#233;llas de una gran belleza, decoradas art&#237;sticamente con policromados azu
lejos procedentes de entre otros lugares de la ciudad de Alcora, donde se encuentra la Real F&#225;brica de Loza y Porcelana que fund&#243; en 1727 el Conde de Aranda en esta ciudad castellonense; o bien de la no menos famosa cer&#225;mica originaria de Manises, o Paterna: azulejos fabricados diestramente con pigmentos y polvo de vidrio sobre arcilla, repletas de escenas culinarias, y ornamentos religiosos donde sus paneles representaban por lo general personajes con vestimentas de aquellos siglos. Estas vistos&#237;simas cocinas exhib&#237;an en sus art&#237;sticos azulejos un amplio muestrario de utensilios t&#237;picos propios usados en las mismas. En el Museo Nacional de Cer&#225;mica &quot;Gonz&#225;lez Mart&#237;&quot; (Palacio del Marqu&#233;s de Dos Aguas), Valencia, en el segundo piso se ha reconstituido una de esas art&#237;sticas cocinas valencianas, igualmente se exhibe otra cocina basada del siglo XVIII valenciano, ha sido reconstruida en su totalidad en el Museo de Artes Decorativas en Madrid. En parecida cocina es donde germin&#243; la Paella en la alqueria de la Parreta. Posteriormente en otras m&#225;s modestas para condimentarla se adaptaron &#8220;els ferros&#8221; o tr&#233;bedes, aro, o tri&#225;ngulo de hierro, que es con lo que ahora se condimentan toda clase de paellas. M&#225;s modernamente se utilizan los nuevos aparatos de gas. &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Ingredientes naturales, &#250;nicos e inalterables, arroz, aceite de oliva virgen, pollo, conejo, ferraura o jud&#237;a verde ancha, garraf&#243;n, jud&#237;a o tavella, tomate natural, piment&#243;n rojo dulce molido, azafr&#225;n de hebras, agua, infusi&#243;n de romero. &lt;br /&gt;PAELLA DE LA PARRETA O PAELLA VALENCIANA &lt;br /&gt;ESTRICTOS Y EXACTOS INGREDIENTES &lt;br /&gt;(Para 4 personas):&lt;br /&gt;300 gr. Arros Bomba, Senia, o Bahia.&lt;br /&gt;600 gr. de Pollo &lt;br /&gt;500 gr. de Conejo &lt;br /&gt;250 gr. de Bajoca (jud&#237;a verde ancha) &lt;br /&gt;200 gr. de Garrof&#243; (jud&#237;a blanca ancha) &lt;br /&gt;100 gr. de Tavella (jud&#237;a blanca)&lt;br /&gt;100 gr. de Tomate natural&lt;br /&gt;100CC.de Aceite de oliva virgen &lt;br /&gt;Azafr&#225;n hebras&lt;br /&gt;Sal &lt;br /&gt;Piment&#243;n colorado dulce&lt;br /&gt;Agua.&lt;br /&gt;Infusi&#243;n de Romero. (No coloquen tal cual la rama de romero en la paella, hace vulgar y, sus briznas desagradan al buen gourmet). &lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Todo lo tendremos apunto y limpio, excepto el arroz que no se enjuaga. Aparte tendremos el agua templada con infusi&#243;n de romero, sustituto natural de los caracoles. Los arroces de entre todas clases, el grano de tama&#241;o medio es el m&#225;s recomendado para la elaboraci&#243;n de la paella de la Parreta. &lt;br /&gt;1. -Colocaremos la paella bien estabilizada es decir que siente bien sobre las tr&#233;bedes, o mecanismo de gas, esta funci&#243;n es fundamental para que luego quede bien distribuido el arroz y hierba de igual manera por todo el recipiente. Como medida preventiva espolvorearemos sal, por el borde exterior para evitar que se nos pueda quemar el recept&#225;culo.&lt;br /&gt;2.-Rociaremos el aceite en fr&#237;o para que este &#8220;moje&#8221; solo el centro de la paella, de esa manera se demuestra que el recipiente se encuentra bien nivelado, y que la cantidad del aceite es la debida.&lt;br /&gt;3.-Se enciende el fuego, se calienta el aceite (fuego lento), se extiende el aceite. Cuando empieza a humear, pondremos la sal, y lo removeremos con rapidez para que quede mezclados el aceite y la sal, esta operaci&#243;n es muy importante para que despu&#233;s cuando pongamos a sofre&#237;r no salpique. &lt;br /&gt;4. &#8211; Con fuego lento, pondremos en la paella la carne de pollo y conejo troceado ligeramente salados (trozos no grades), para que estas absorban el sabor del aceite y de la sal, hasta que queden dorados (procurando comenzar por la parte de la piel), las carnes estar&#225;n siempre a la vista pero nunca secas. La carne es uno de los alimentos que le da el sabor, pero quien despu&#233;s proporciona las delicias al paladar son el arroz y las verduras. &lt;br /&gt;5. -Si cuando sofre&#237;mos las carnes las llamas del fuego nos parecen excesivas rebajaremos la intensidad del fuego (Podemos espolvorear con sal los espacios libres del fondo de la paella. La importancia de que toda la carne est&#233; convenientemente dorada, depender&#225; mucho en el sabor final tanto de los granos del arroz como las verduras.&lt;br /&gt;6. &#8211;Se aparta las carnes a los lados de la paella (con menos fuego) y en el centro se verter&#225; todo el contenido de verduras (jud&#237;as verdes anchas, el garrof&#243; y la tabella). Se sofreir&#225; bien las verduras d&#225;ndoles vueltas constantemente (tres, a seis minutos,) &lt;br /&gt;7.-Nuevamente haremos un hueco en el centro de la paella y a&#241;adiremos el tomate natural, bien fraccionado (nada de turmix). El tomate originario de M&#233;jico, empieza a usarse en la paella valenciana, en salsas y otras clases de aderezos en el s.XVIII. Removeremos el tomate insistentemente con la paleta para que quede bien frito y el arroz no quede despu&#233;s blando.&lt;br /&gt;8.- A&#241;adiremos dos cucharadas de piment&#243;n colorado dulce, que se revolver&#225; (durante un minuto) para evitar que se api&#241;e, o que se nos pueda quemar o apelotonar, por lo cual resultar&#237;a de un gusto desagradable. &lt;br /&gt;9.-A&#241;adiremos r&#225;pidamente agua templada hasta alcanzar el caldo pr&#243;ximo al borde mismo de la paella. Previamente habremos vertido la infusi&#243;n de romero (Deshacemos un mito ancestral, por todas las pruebas realizadas estamos en condiciones de asegurar que toda el agua potable es buena para condimentar la paella). &lt;br /&gt;10.-Pondremos las hebras de azafr&#225;n que deben secarse, no tostarse, le dar&#225; grato color y sabor.&lt;br /&gt;11. Dej&#225;ramos hervir aproximadamente entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos m&#225;s o menos para que queden adsorbidos los delicados sabores por el arroz y las verduras.&lt;br /&gt;12.- Levantada la ebullici&#243;n, continuar hirviendo pero a fuego lento para que contin&#250;en empap&#225;ndose de todos los sabores naturales.&lt;br /&gt;13-. Cuando nuevamente hierva el agua, su medida exacta es alcanzar los remaches posteriores de las asas. Si el caldo ha bajado de los niveles recomendados, puede a&#241;adirse un poco m&#225;s de agua.&lt;br /&gt;14.- Es ahora un buen momento para probar el caldo y ver si hace falta a&#241;adir sal. El caldo lo debemos de encontrar gustoso. Liger&#237;simamente salado, ya que el arroz durante la cocci&#243;n, absorber&#225; parte de la sal.&lt;br /&gt;15.- Mojar nuevamente (caldo), hasta los remaches de las asas del recipiente. &lt;br /&gt;16. Los arroces de entre todos los tipos, el grano de tama&#241;o medio es el m&#225;s recomendable para cocinarlo en paella valenciana. Este arroz cuece en un tiempo suficiente y apropiado para armonizar con los sabores de las materias primas sin excesos, en una justa medida. -Poner el arroz, que lo colocaremos formando un caball&#243;n que ocupar&#225; el di&#225;metro de la paella, hemos de procurar que sobresalga el arroz ligeramente por encima del caldo; se distribuye r&#225;pidamente el arroz por todo el recipiente, terminado de realizarlo, no se volver&#225; a remover. &lt;br /&gt;17. El mencionado caball&#243;n (saliente) es una manera sencilla de acertar la cantidad de arroz para cualquier tama&#241;o de paella. Debemos de procurar que no queden granos de arroz sobre la carne o la verdura sin estar sumergidos en el caldo, se mantendr&#225; de 6, a 8, minutos. El fuego en esos momentos ser&#225; muy vivo, seguidamente se rebajara su intensidad hasta que el arroz lo encontremos cocido.&lt;br /&gt;18. En estos momentos el caldo quedar&#225; reducido a menos de la mitad. Como medida preventiva tendremos siempre agua a parte (templada), por si acaso nos vemos obligados a&#241;adir.&lt;br /&gt;19. El arroz nos quedar&#225; listo, entre veinte, y veinticinco minutos. &lt;br /&gt;20. El arroz no debe quedar caldoso. Si se agarra ligeramente en el fondo de la paella, se le llama &#8220;socarrat&#8221;, este arr
oz, seg&#250;n en opini&#243;n de algunos comensales es el que tiene mejor sabor (cuesti&#243;n discutible). Tanto si el arroz nos parece que est&#225; casi cocido pero todav&#237;a nos queda mucho caldo, o por si al contrario el arroz continua estando duro bajaremos la intensidad del fuego y a fuego lento lo mantendremos hasta que nos quede evaporado el caldo.&lt;br /&gt;21. Si los granos de arriba, los encontr&#225;ramos resecos por perder antes el agua que los recubr&#237;a, los terminaremos de hacer, dej&#225;ndolos reposar en lugar a ser posible h&#250;medo. &lt;br /&gt;Nota.- En la antig&#252;edad se retiraba del fuego la paella y se colocaba a reposo sobre el c&#237;rculo del suelo arenoso cercano al pozo. &lt;br /&gt;En el Fundamento de la Paella de la Parreta, no se acepta en su elaboraci&#243;n el empleo de la palabra truco por posible concomitancia con enga&#241;o, pues todas las materias primas que se emplean para la elaboraci&#243;n de este plato ser&#225;n naturales e impolutas. Por el origen de esta comida, su elaboraci&#243;n solo admite la consideraci&#243;n de arte ef&#237;mero. &lt;br /&gt;Mi t&#237;a, la hermana de mi madre, la persona que conoc&#237;a todos los secretos de la receta, me dijo esto para m&#237;, tan trascendental.- &#8220;Que esta f&#243;rmula naci&#243; como todo plato regional: de la conjunci&#243;n de los alimentos que proporcionaba la mencionada alqueria: Arroz, guisantes, tomates, pollos y conejos que se criaban en este predio, as&#237; como una amplia variedad de jud&#237;as verdes. Para completar la suculencia de este guiso se procuraba el aceite de oliva, caracter&#237;stico de esta hondonada mediterr&#225;nea&#8221;.&lt;br /&gt;Nota.- La Parreta fue galardonada con el titulo y la medalla otorgada por el Centenario (1896-1996) de la C&#225;mara de Comercio de Valencia.&lt;br /&gt;Disponen de mi autorizaci&#243;n, para que puedan mostrar, comentar, etc, estos fragmentos.&lt;br /&gt;Atentamente.&lt;br /&gt;Fdo.- Juan B. Vi&#241;als Cebri&#225;.&lt;br /&gt;AVISO LEGAL: &lt;br /&gt;Esta informaci&#243;n es privada y confidencial y esta dirigida &#250;nicamente a su destinatario. Si usted no es el destinatario original de este mensaje y por este medio pudo acceder a dicha informaci&#243;n por favor elimine el mensaje. La distribuci&#243;n o copia de este mensaje esta estrictamente prohibida. Esta comunicaci&#243;n es solo para prop&#243;sitos de informaci&#243;n y no deberian ser considerados como una declaraci&#243;n oficial del autor. La transmision de e-mails no garantiza que el correo electr&#243;nico sea seguro o libre de error. Por consiguiente, no manifestamos que esta informacion sea completa o precisa. Toda informacion esta sujeta a alterarse sin previo aviso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>FUNDAMENTO DE LA PAELLA<br />A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA<br />COCINAR LA PAELLA VALENCIANA<br />(Fragmentos)<br />Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducci&oacute;n total o parcial, por cualquier medio, sin autorizaci&oacute;n escrita del autor Juan B. Vi&ntilde;als Cebri&aacute;. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.<br />Seg&uacute;n podemos saber por medio de la documentada &ldquo;Agencia Valenciana del Turisme&rdquo;.-La gastronomia valenciana est&aacute; basada hist&oacute;ricamente en:- «Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimolog&iacute;as de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magreb&iacute;. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos p&aacute;rrafos metaf&oacute;ricos de la poes&iacute;a arabito andalus&iacute; surgidos de la imaginaci&oacute;n de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, adem&aacute;s del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los h&aacute;bitos alimenticios de estas tierras». Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias  confidencias que en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta, con tanta paciencia me revelara  mi tia Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica &ldquo;recepta&rdquo; (receta) de la paella de la Parreta. <br />***<br />La idea o FUNDAMENTO de la PAELLA VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alqueria de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentri&oacute;n de extramuros de la ciudad de Valencia. Adem&aacute;s proyecta  encaminar para que este Fundamento sirva de gu&iacute;a y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y se&ntilde;ora de la gastronomia valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a s&iacute; lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurri&oacute; con muchas de las recetas gastron&oacute;micas tradicionales, la paella surgi&oacute; como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus se&ntilde;ores, due&ntilde;os de las acrisoladas alquerias consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones m&aacute;s significativas, cocinaban la «paella sense m&agrave;nec», un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusi&oacute;n de significado, provoc&oacute; para deshacer la ambig&uuml;edad, la l&oacute;gica aparici&oacute;n del t&eacute;rmino «paella sense m&aacute;nec». Fue en ese recipiente c&oacute;ncavo donde germin&oacute; la deliciosa paella de la Parreta, soberana de la gastronomia mediterr&aacute;nea.<br />***<br />Expuestos cuales son nuestros prop&oacute;sitos, brevemente nos referimos aunque solo sea de pasada y para dejar constancia del anacronismo que supone el caso de las paellas llamadas mixtas, las otras, las de cuanto m&aacute;s, mejor, las multitudinarias, donde se preparan un sinf&iacute;n de raciones, y de esas otras, las llamadas &ldquo;populares&rdquo; que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy aprop&oacute;sito.- &ldquo;Cocinar cualquier cosa no debe entenderse como una expresi&oacute;n despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero &ndash;independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideu&agrave; &iacute;dem, un arr&ograve;s amb fesols i naps, o unas chuletas a la brasa, valen en tanto en cuanto las personas se arraciman en torno a la lumbre callejera&rdquo;.<br />Por lo tanto todas las mencionadas irreverencias culinarias, nada tienen que ver con aquellas paellas que anta&ntilde;o se elaboraban con tanta solemnidad, ceremonial, y boato. Con el rigor hist&oacute;rico que merece tan preciado manjar, la paella valenciana naci&oacute;, en principio, para solemnizar los grandes acontecimientos de &iacute;ndole santoral, o familiar de los se&ntilde;ores huertanos, despu&eacute;s de la mano de la burgues&iacute;a capitalina, se integr&oacute; en los c&iacute;rculos art&iacute;sticos y culturales de Alicante, Castell&oacute;n y Valencia. Por aquellos mismos tiempos los due&ntilde;os de tan magnas alquer&iacute;as y predios, segu&iacute;an siendo en su mayor&iacute;a los herederos de aquellos caballeros que formaron las mesnadas que acompa&ntilde;aron al rey Don Jaime I, durante la reconquista del antiguo Reino de Valencia. Esos mismos poderosos huertanos asum&iacute;an plenamente el c&eacute;lebre consejo del ensalzado Brillat-Savarin. Siglo XVIII-XIX, el no va m&aacute;s del refinamiento, autor de «Fisiolog&iacute;a del Gusto o Meditaciones de Gastronom&iacute;a Trascendente»: su m&aacute;xima: «Convidar a una persona es encargarse de su bienestar durante todo el tiempo que est&eacute; en nuestra casa.&rdquo;<br />***<br />La difusi&oacute;n de este tan exquisito plato entre los m&aacute;s exigentes del mundo de la gastronomia, lo haremos entrando con la paella condimentada con la ortodoxa receta de la Parreta, y por lo tanto nos incorporaremos con buena salud para llegar hasta el gusto y fomentar as&iacute; la cultura gastronomica a trav&eacute;s de este plato tan singular. Acompa&ntilde;ando a la dieta mediterr&aacute;nea daremos a conocer en todo el mundo, el plato m&aacute;s universal de la Comunidad Valenciana.<br />El nacimiento de tan singular condimento, lo debemos de situar en el siglo XVIII, data que nos la viene a confirmar la cr&oacute;nica del Doctor. Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, hombre justo, humanista y liberal, considerado como uno de los m&aacute;s brillantes intelectuales espa&ntilde;oles del siglo XX. Adem&aacute;s de su erudici&oacute;n, destac&oacute; por su elegante estilo literario. En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta, dejaba escrito este interesante par&aacute;grafo, que sirve como veraz confirmaci&oacute;n de la partida de nacimiento, de tan exquisito plato, ya que don Gregorio, que nunca escrib&iacute;a a humos de paja, nos deja constancia que la paella era la comida con que se agasajaba a la nobleza, y era por lo tanto, el rico manjar, con que eran obsequiados los m&aacute;s ilustres visitantes del viejo Reino de Valencia.- <br />&ldquo;En todas las tierras valencianas reina, con rutilante y variada gloria, la paella. Maravillosa es la valenciana. Nadie puede poner reparos a su calidad, que se mantiene sin desmayos a trav&eacute;s de los siglos: desde los d&iacute;as en que un embajador de Luis XIV (1638-1715), sabio en todas las artes culinarias, mor&iacute;a, empero, a los tres d&iacute;as de desembarcar, ah&iacute;to de paella valenciana, hasta nuestros horas de hoy, en que uno de los grandes cirujanos de Am&eacute;rica me confi&oacute; que por una paella como la que acababa de degustar en Valencia cambiaria todo el Museo del Prado (&#8230;)». <br />Para subrayar el boato que rodeaba la elaboraci&oacute;n de este condimento, baste recordar, que en pleno siglo dieciochesco, las paellas se condimentaban en unas art&iacute;sticas cocinas recubiertas con art&iacute;sticos azulejos. Otra muestra de la importancia que conced&iacute;a la nobleza capitalina y la huertana a la gastronom&iacute;a aut&oacute;ctona en esa centuria, nos lo prueban las se&ntilde;oriales cocinas todas &eacute;llas de una gran belleza, decoradas art&iacute;sticamente con policromados azu<br />
lejos procedentes de entre otros lugares de la ciudad de Alcora, donde se encuentra la Real F&aacute;brica de Loza y Porcelana que fund&oacute; en 1727 el Conde de Aranda en esta ciudad castellonense; o bien de la no menos famosa cer&aacute;mica originaria de Manises, o Paterna: azulejos fabricados diestramente con pigmentos y polvo de vidrio sobre arcilla, repletas de escenas culinarias, y ornamentos religiosos donde sus paneles representaban por lo general personajes con vestimentas de aquellos siglos. Estas vistos&iacute;simas cocinas exhib&iacute;an en sus art&iacute;sticos azulejos un amplio muestrario de utensilios t&iacute;picos propios usados en las mismas. En el Museo Nacional de Cer&aacute;mica «Gonz&aacute;lez Mart&iacute;» (Palacio del Marqu&eacute;s de Dos Aguas), Valencia, en el segundo piso se ha reconstituido una de esas art&iacute;sticas cocinas valencianas, igualmente se exhibe otra cocina basada del siglo XVIII valenciano, ha sido reconstruida en su totalidad en el Museo de Artes Decorativas en Madrid. En parecida cocina es donde germin&oacute; la Paella en la alqueria de la Parreta. Posteriormente en otras m&aacute;s modestas para condimentarla se adaptaron &ldquo;els ferros&rdquo; o tr&eacute;bedes, aro, o tri&aacute;ngulo de hierro, que es con lo que ahora se condimentan toda clase de paellas. M&aacute;s modernamente se utilizan los nuevos aparatos de gas. <br />***<br />Ingredientes naturales, &uacute;nicos e inalterables, arroz, aceite de oliva virgen, pollo, conejo, ferraura o jud&iacute;a verde ancha, garraf&oacute;n, jud&iacute;a o tavella, tomate natural, piment&oacute;n rojo dulce molido, azafr&aacute;n de hebras, agua, infusi&oacute;n de romero. <br />PAELLA DE LA PARRETA O PAELLA VALENCIANA <br />ESTRICTOS Y EXACTOS INGREDIENTES <br />(Para 4 personas):<br />300 gr. Arros Bomba, Senia, o Bahia.<br />600 gr. de Pollo <br />500 gr. de Conejo <br />250 gr. de Bajoca (jud&iacute;a verde ancha) <br />200 gr. de Garrof&oacute; (jud&iacute;a blanca ancha) <br />100 gr. de Tavella (jud&iacute;a blanca)<br />100 gr. de Tomate natural<br />100CC.de Aceite de oliva virgen <br />Azafr&aacute;n hebras<br />Sal <br />Piment&oacute;n colorado dulce<br />Agua.<br />Infusi&oacute;n de Romero. (No coloquen tal cual la rama de romero en la paella, hace vulgar y, sus briznas desagradan al buen gourmet). <br />***<br />Todo lo tendremos apunto y limpio, excepto el arroz que no se enjuaga. Aparte tendremos el agua templada con infusi&oacute;n de romero, sustituto natural de los caracoles. Los arroces de entre todas clases, el grano de tama&ntilde;o medio es el m&aacute;s recomendado para la elaboraci&oacute;n de la paella de la Parreta. <br />1. -Colocaremos la paella bien estabilizada es decir que siente bien sobre las tr&eacute;bedes, o mecanismo de gas, esta funci&oacute;n es fundamental para que luego quede bien distribuido el arroz y hierba de igual manera por todo el recipiente. Como medida preventiva espolvorearemos sal, por el borde exterior para evitar que se nos pueda quemar el recept&aacute;culo.<br />2.-Rociaremos el aceite en fr&iacute;o para que este &ldquo;moje&rdquo; solo el centro de la paella, de esa manera se demuestra que el recipiente se encuentra bien nivelado, y que la cantidad del aceite es la debida.<br />3.-Se enciende el fuego, se calienta el aceite (fuego lento), se extiende el aceite. Cuando empieza a humear, pondremos la sal, y lo removeremos con rapidez para que quede mezclados el aceite y la sal, esta operaci&oacute;n es muy importante para que despu&eacute;s cuando pongamos a sofre&iacute;r no salpique. <br />4. &ndash; Con fuego lento, pondremos en la paella la carne de pollo y conejo troceado ligeramente salados (trozos no grades), para que estas absorban el sabor del aceite y de la sal, hasta que queden dorados (procurando comenzar por la parte de la piel), las carnes estar&aacute;n siempre a la vista pero nunca secas. La carne es uno de los alimentos que le da el sabor, pero quien despu&eacute;s proporciona las delicias al paladar son el arroz y las verduras. <br />5. -Si cuando sofre&iacute;mos las carnes las llamas del fuego nos parecen excesivas rebajaremos la intensidad del fuego (Podemos espolvorear con sal los espacios libres del fondo de la paella. La importancia de que toda la carne est&eacute; convenientemente dorada, depender&aacute; mucho en el sabor final tanto de los granos del arroz como las verduras.<br />6. &ndash;Se aparta las carnes a los lados de la paella (con menos fuego) y en el centro se verter&aacute; todo el contenido de verduras (jud&iacute;as verdes anchas, el garrof&oacute; y la tabella). Se sofreir&aacute; bien las verduras d&aacute;ndoles vueltas constantemente (tres, a seis minutos,) <br />7.-Nuevamente haremos un hueco en el centro de la paella y a&ntilde;adiremos el tomate natural, bien fraccionado (nada de turmix). El tomate originario de M&eacute;jico, empieza a usarse en la paella valenciana, en salsas y otras clases de aderezos en el s.XVIII. Removeremos el tomate insistentemente con la paleta para que quede bien frito y el arroz no quede despu&eacute;s blando.<br />8.- A&ntilde;adiremos dos cucharadas de piment&oacute;n colorado dulce, que se revolver&aacute; (durante un minuto) para evitar que se api&ntilde;e, o que se nos pueda quemar o apelotonar, por lo cual resultar&iacute;a de un gusto desagradable. <br />9.-A&ntilde;adiremos r&aacute;pidamente agua templada hasta alcanzar el caldo pr&oacute;ximo al borde mismo de la paella. Previamente habremos vertido la infusi&oacute;n de romero (Deshacemos un mito ancestral, por todas las pruebas realizadas estamos en condiciones de asegurar que toda el agua potable es buena para condimentar la paella). <br />10.-Pondremos las hebras de azafr&aacute;n que deben secarse, no tostarse, le dar&aacute; grato color y sabor.<br />11. Dej&aacute;ramos hervir aproximadamente entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos m&aacute;s o menos para que queden adsorbidos los delicados sabores por el arroz y las verduras.<br />12.- Levantada la ebullici&oacute;n, continuar hirviendo pero a fuego lento para que contin&uacute;en empap&aacute;ndose de todos los sabores naturales.<br />13-. Cuando nuevamente hierva el agua, su medida exacta es alcanzar los remaches posteriores de las asas. Si el caldo ha bajado de los niveles recomendados, puede a&ntilde;adirse un poco m&aacute;s de agua.<br />14.- Es ahora un buen momento para probar el caldo y ver si hace falta a&ntilde;adir sal. El caldo lo debemos de encontrar gustoso. Liger&iacute;simamente salado, ya que el arroz durante la cocci&oacute;n, absorber&aacute; parte de la sal.<br />15.- Mojar nuevamente (caldo), hasta los remaches de las asas del recipiente. <br />16. Los arroces de entre todos los tipos, el grano de tama&ntilde;o medio es el m&aacute;s recomendable para cocinarlo en paella valenciana. Este arroz cuece en un tiempo suficiente y apropiado para armonizar con los sabores de las materias primas sin excesos, en una justa medida. -Poner el arroz, que lo colocaremos formando un caball&oacute;n que ocupar&aacute; el di&aacute;metro de la paella, hemos de procurar que sobresalga el arroz ligeramente por encima del caldo; se distribuye r&aacute;pidamente el arroz por todo el recipiente, terminado de realizarlo, no se volver&aacute; a remover. <br />17. El mencionado caball&oacute;n (saliente) es una manera sencilla de acertar la cantidad de arroz para cualquier tama&ntilde;o de paella. Debemos de procurar que no queden granos de arroz sobre la carne o la verdura sin estar sumergidos en el caldo, se mantendr&aacute; de 6, a 8, minutos. El fuego en esos momentos ser&aacute; muy vivo, seguidamente se rebajara su intensidad hasta que el arroz lo encontremos cocido.<br />18. En estos momentos el caldo quedar&aacute; reducido a menos de la mitad. Como medida preventiva tendremos siempre agua a parte (templada), por si acaso nos vemos obligados a&ntilde;adir.<br />19. El arroz nos quedar&aacute; listo, entre veinte, y veinticinco minutos. <br />20. El arroz no debe quedar caldoso. Si se agarra ligeramente en el fondo de la paella, se le llama &ldquo;socarrat&rdquo;, este arr<br />
oz, seg&uacute;n en opini&oacute;n de algunos comensales es el que tiene mejor sabor (cuesti&oacute;n discutible). Tanto si el arroz nos parece que est&aacute; casi cocido pero todav&iacute;a nos queda mucho caldo, o por si al contrario el arroz continua estando duro bajaremos la intensidad del fuego y a fuego lento lo mantendremos hasta que nos quede evaporado el caldo.<br />21. Si los granos de arriba, los encontr&aacute;ramos resecos por perder antes el agua que los recubr&iacute;a, los terminaremos de hacer, dej&aacute;ndolos reposar en lugar a ser posible h&uacute;medo. <br />Nota.- En la antig&uuml;edad se retiraba del fuego la paella y se colocaba a reposo sobre el c&iacute;rculo del suelo arenoso cercano al pozo. <br />En el Fundamento de la Paella de la Parreta, no se acepta en su elaboraci&oacute;n el empleo de la palabra truco por posible concomitancia con enga&ntilde;o, pues todas las materias primas que se emplean para la elaboraci&oacute;n de este plato ser&aacute;n naturales e impolutas. Por el origen de esta comida, su elaboraci&oacute;n solo admite la consideraci&oacute;n de arte ef&iacute;mero. <br />Mi t&iacute;a, la hermana de mi madre, la persona que conoc&iacute;a todos los secretos de la receta, me dijo esto para m&iacute;, tan trascendental.- &ldquo;Que esta f&oacute;rmula naci&oacute; como todo plato regional: de la conjunci&oacute;n de los alimentos que proporcionaba la mencionada alqueria: Arroz, guisantes, tomates, pollos y conejos que se criaban en este predio, as&iacute; como una amplia variedad de jud&iacute;as verdes. Para completar la suculencia de este guiso se procuraba el aceite de oliva, caracter&iacute;stico de esta hondonada mediterr&aacute;nea&rdquo;.<br />Nota.- La Parreta fue galardonada con el titulo y la medalla otorgada por el Centenario (1896-1996) de la C&aacute;mara de Comercio de Valencia.<br />Disponen de mi autorizaci&oacute;n, para que puedan mostrar, comentar, etc, estos fragmentos.<br />Atentamente.<br />Fdo.- Juan B. Vi&ntilde;als Cebri&aacute;.<br />AVISO LEGAL: <br />Esta informaci&oacute;n es privada y confidencial y esta dirigida &uacute;nicamente a su destinatario. Si usted no es el destinatario original de este mensaje y por este medio pudo acceder a dicha informaci&oacute;n por favor elimine el mensaje. La distribuci&oacute;n o copia de este mensaje esta estrictamente prohibida. Esta comunicaci&oacute;n es solo para prop&oacute;sitos de informaci&oacute;n y no deberian ser considerados como una declaraci&oacute;n oficial del autor. La transmision de e-mails no garantiza que el correo electr&oacute;nico sea seguro o libre de error. Por consiguiente, no manifestamos que esta informacion sea completa o precisa. Toda informacion esta sujeta a alterarse sin previo aviso.</p>
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