La bica es un postre delicioso y aderezado del encanto de mi tierra
Un postre exquisito para degustar y compartir a cualquier hora del día

La bica o bica mantecada de A Pobra de Trives es uno de mis postres favoritos y siempre que tengo la oportunidad de disfrutar de ella vienen a mi memoria gratos recuerdos que compartimos María y yo con nuestros hijos, familiares y amigos en Manzaneda (Ourense).

 

Recuerdo que en una ocasión, hace más de veinte años, nuestro amigo Carlos nos había ofrecido una bonita casa de montaña en el pueblo de Manzaneda  y María y yo nos habíamos animado a esquiar sin llevar el equipo mínimo necesario para protegernos de un día de intenso frío, donde las pistas de esquí estaban formadas por placas de hielo. 

 

He pasado mucho frío en mi vida  pero nunca recuerdo en mi vida profesional en las Fuerzas Armadas que me viera obligado a ponerme debajo de mis pantalones vaqueros unos pantis de mi cuñada Ana para protegerme del intenso frío que tuvimos que soportar en Ourense.

 

Aquel día llego la noche, -como todos los días- todos nuestros familiares y amigos dormían plácidamente sobre esterillas con sacos de dormir y mantas en el salón al calor de la chimenea -la casa de Carlos no disponía de calefacción- y María y yo en una de las habitaciones donde un servidor había dejado una estufa de butano para caldear el ambiente y gozar de la anhelada intimidad, una “intimidad” que nos costó cara a los dos debido a la intensidad de un frío que se convirtió en al actor principal de una gélida noche ,una noche fría que no recuerdo ni en las peores noches de invierno en el  RALCA 62 de Astorga donde estuve destinado dos años.

 

Este breve relato que  he compartido con vosotros es para hacer constar sin acritud alguna que la excelente bica que nos ha cocinado María nada tiene que envidiar a la bica de A Pobra de Trives, un postre muy especial – para mí es la bica más deliciosa – un dulce típico y artesanal de Galicia que tenéis que degustar antes de abandonar este mundo de gratos sabores e ingratos sinsabores.

 

Gracias a la generosidad de Conchita, la suegra de nuestra querida amiga Pili, María y un servidor compartimos con vosotros esta receta paso a paso. El apetitoso y delicioso resultado se lo dedicamos con cariño a su autora, a nuestra amiga Pili y a todos los padres  en la festividad del día del padre que hoy celebramos.

 

Ingredientes: 250 gramos de manteca de vaca cocida, 375 gramos de azúcar, 125 gramos de harina de fuerza, 5 huevos, 1 cucharadita de canela, la ralladura de medio limón.
Para la masa madre:130 gramos de harina de fuerza, 70 gramos de leche entera, 10 gramos de levadura fresca de panadería, 1 cucharadita de azúcar.
Para la preparación de la masa madre, os envío a través del ciberespacio virtual no por ello menos real hacia el blog de Susana denominado webosfritos donde de una forma magistral Susana nos explica en la parte inicial del ilustrativo vídeo dedicado al Roscón de Reyes como hemos de preparar la masa madre. 
 
Preparación:

 

1º.- Se trabaja bien la manteca de vaca cocida con la mano hasta que se vea blanca como podéis observar en la fotografía superior.

2º.- Añadimos el azúcar y seguimos trabajando.

3º.- Incorporamos los huevos uno a uno y mezclamos bien nuestros ingredientes con unas varillas.

4º.- En la fotografía superior podéis apreciar como hemos formado una crema  homogénea.

5º.- Agregamos la masa madre en pequeños trocitos y la integramos muy bien removiendo durante unos minutos con nuestras varillas.
Observad las fotografías superior (antes) e inferior (después)
6º.- Tamizamos previamente la harina y la integramos como a poco en la mezcla anterior auxiliándonos de nuestras varillas hasta obtener una crema en forma de corbata.

7º.- Incorporamos la ralladura de limón y la canela y removemos muy bien.

8º.- Forramos un molde apropiado con papel de horno (sulfurizado) -no es necesario aplicar manteca- para añadir la apetitosa crema.
9º.- Volcamos nuestra mezcla sobre la fuente donde podemos apreciar una textura cremosa y formando pliegues en forma de corbata.
Es importante que consigamos que la mezcla de nuestros ingredientes forme estos encantadores pliegues que podéis observar en las fotografías superior e inferior.

 

10º.- Espolvoreamos con una ligera capa de azúcar y de canela.

11º.- Precalentamos el horno a 150º con función turbo y horneamos durante 50 ó 55 minutos según las características particulares de vuestro horno.
Para evitar que la bica se tueste en exceso podéis cubrirla si fuera necesario con papel sulfurizado en los últimos minutos. Os recomiendo que pinchéis la bica con un pincho de madera y comprobéis que no está húmedo cuando lo hayáis extraído de su interior.
¿ Os apetece un rico café recién hecho con un trocito de bica de mi querida tierra ?.
Os deseo un feliz día del padre en familia y os invito a cocinar y a compartir este delicioso dulce casero y emblemático de Galicia.
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