Menos mal que ya son historia los pasados y felices días del carnaval 2011 que hemos compartido con mi familia y con los buenos amigos, dado que mi organismo necesitaba recuperarse de los placeres culinarios que me aportaron la degustación de un sabroso plato de la cocina tradicional gallega como es el lacón y la cachola con grelos–los de Monfero son los más ricos– durante nada más y nada menos que tres días seguidos.

Llegaba a mi casa después de trabajar y María me sorprende para comer con un sabroso plato de acelgas salteadas con un poquito de aceite de oliva virgen extra, abundante ajito picadito, sal y un generoso filete de pechuga de pavo a la plancha; ¡menos mal!, y además; ¡qué rico estaba este plato!.Nuestra amiga María José, bella mujer de ojos azules y esposa de mi buen amigo de promoción Juan Carlos, le dijo a María que las pencas de acelga rellenas de jamón y queso, rebozadas en harina y huevo y fritas en un sabroso aceite de oliva eran un plato riquísimo.

Según nos describe mi apreciado amigo Enrique Mapelli en la página 225 de su libro La Gastronomía en Verso, » la Condesa de Pardo Bazán («La cocina española antigua», Madrid, s.a.p.340) registra esta interesante receta de «acelgas a la malagueña». » Para este plato, por lo general, no se emplea más que la parte del tronco, cortado por el medio a lo largo, y luego los dos trozos, cortados de cinco en cinco centímetros, se ponen a cocer en agua abundante y sal; si es mucha cantidad, una vez cocidos, se refrescan escurridos y puestos en una placa, luego se prepara un refrito, mitad de mantequilla, mitad de aceite; cuando está bien caliente, se echa una cebolla picada bien fina, unos dientes de ajo, también picados, y cuando esto está bien refrito, se le agrega bastante cantidad de pasas de Málaga limpias; se saltea todo, se echa encima de las acelgas, se sazona, y mezclado, se pone al horno diez minutos antes de servirlos en legumbrera».Siguiendo las recomendaciones de María José, María ha cocinado las pencas de acelga–la receta de la Condesa de Pardo Bazán será otra oportunidad para disfrutar de la cocina– de una forma diferente para nosotros, y me gustaría compartir con vosotros esta sencilla y sabrosa receta a modo de homenaje merecido a las acelgas.
Pencas de acelga rellenas con salsa romesco

Ingredientes:
Pencas de acelga atendiendo al número de comensales.
Lonchas finas de jamón serrano, una por cada dos pencas de acelga.
Queso semicurado en lonchas finas, una por cada dos pencas de acelga.
Un huevo casero.
Harina.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.
Preparación:

Para su preparación, os remito a la Receta de pencas de acelga rellenas de uno de mis blogs favoritos, Director al Paladar. Su autor es Pintxo a quien deseo felicitar por esta estupenda aportación en la RED.María ha incorporado como ingredientes, jamón serrano en lugar de jamón york y lonchas de queso semicurado. Como acompañamiento de las pencas de acelga, os recomiendo una salsa romesco y para preparar esta sabrosa salsa de la cocina tradicional de Cataluña, os remito al blog de mi apreciada compañera bloguera Maduixa, » Salseando en la cocina «.Enrique Mapelli (Nota página 224) de su libro La Gastronomía en Verso nos relata que » En la introducción de sus «Sonetos de vigilia», Jorge Llopis dice que si la poesía es alpiste espiritual, la que trata de temas culinarios es grandiosa, porque tiene la doble finalidad de elevar el alma y de abrir el apetito».Deseo finalizar esta entrada en Gastronomía en Verso con un par de poesías dedicadas a las acelgas, y que os dedico con especial cariño a las personas que compartís mi cocina al calor de los fogones.

ACELGAS

Esas acelgas tristes y arrugadas

no desprecies jamás con desparpajo.

La pasa, el pimentón, la almendra, el ajo.

Castilla, en fin, las vela matizadas.

 

Esas acelgas pálidas, rehogadas,

no son, mal que te pese, un comistrajo;

son trocitos acaso del refajo

de Aldonzas de cristal sublimizadas.

 

Pruébalas, que te comes los confines

del gusto, que es un plato de disanto

y jolgorio, que sabe a fervorines;

 

que esas acelgas tienen el encanto

de heráldicos y fritos lambrequines:

ojivales compadres del acanto.

 

Jorge Llopis.


Porque insípidas no sean

las acelgas desabridas,

que solían de los Fabios

ser la ordinaria comida,

¿cuántas veces pedirá

quien cuida de la cocina,

de las especies el gusto

y del vino la delicia?.

Juan Luis Vives.

Esta aportación a Gastronomía en Verso se la dedico con cariño a mi mujer y a nuestros amigos María José, Juan Carlos, Ramón y Marisa con quienes hemos tenido el placer de compartir un feliz martes de carnaval aderezado de una sabrosa laconada con unos deliciosos grelos de Monfero en el restaurante Casa Platas, en el término municipal de Aranga (A Coruña).

Esta generosa fuente de cocido es para dos comensales
Ellas las más bellas esperan al aperitivo
El bonito restaurante está situado en Aranga (A Coruña)
Os recomiendo con cariño, el restaurante Casa Platas
El entorno es muy bello. Os aseguro que no os decepcionará.

Carpe diem compañer@s.

 

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