img_0893No hay nada como una deliciosa salsa de tomate casera si está cocinada con excelentes tomates naturales del país, con cariño y a fuego lento. Seguro que existen muchas formas de hacerla pero en esta ocasión, he apostado por incorporarle sólo cebollas, pimiento rojo y verde y como novedad, la pulpa de un par de excelentes pimientos choriceros frescos que había comprado en el bonito pueblo de Laguardia en la Rioja Alavesa.

Después de mi última experiencia con la preparación de la deliciosa ventresca de bonito con salsa de tomate natural, no podía renunciar al ofrecimiento que Juan,  excelente pescadero de la Plaza de Lugo en A Coruña, cuando conversando con él me comentaba que ante mí estaba presente el último bonito fresco de la temporada.

Pues no se hable más amigos, hoy comparto con vosotros la receta de un plato exquisito que no deberíais perderos.

Ingredientes:

2 kilos de excelente bonito.
1 cebolla roja.
3 cebolletas pequeñas.
2 kilos de tomates del país.
1/2 pimiento rojo.
1/2 pimiento verde.
Pulpa de 2 pimientos choriceros frescos.
Aceite de oliva virgen extra.
Pimienta negra.
Cebollino fresco.
Sal.

Preparación: Comenzamos cociendo los dos pimientos choriceros frescos durante media hora, atemperamos y les retiramos la deliciosa pulpa, reservamos. Lavamos muy bien los tomates, los cortamos en cuartos y reservamos. Cortamos el bonito en tacos generosos -observad la galería de fotografías- y los sumergimos durante unas horas en  un bol con agua de mar y si no disponemos de ella, en agua salada con un par de cucharadas soperas de sal gruesa, introducimos el recipiente en el frigorífico. Transcurrido el tiempo, retiramos el bonito del agua, lo secamos muy bien con papel absorbente de cocina y reservamos para que se atempere.

Para la salsa de tomate, comenzamos pochando en un poco de A.O.V.E y a fuego muy lento, la cebolla roja y las cebolletas cortadas en juliana rociando con un poquito de sal. Cuando la cebolla esté muy tierna y brillante añadiremos los tomates y mantendremos cociendo a fuego lento -mínimo 2 horas- nuestros ingredientes hasta conseguir una salsa deliciosa y espesa que pasaremos posteriormente por el pasapuré. Corregimos el punto de sal y  la posible acidez de los tomates con media cucharada de azúcar y reservamos.

En un sartén aparte, pocharemos en un poco de A.O.V.E y a fuego muy fuerte los pimientos rojo y verde que hemos picado previamente en brunoise, una pizca de sal fina y les añadiremos la pulpa de los dos pimientos choriceros frescos. Observaremos como cambia la salsa a un bonito color rojizo. Cuando los pimientos estén ligeramente tiernos y la pulpa de los pimientos choriceros se haya distribuido homogéneamente en la sartén, verteremos nuestros ingredientes sobre la deliciosa y concentrada salsa de tomate casera y mantenemos cociendo nuestros ingredientes en la cazuela a fuego medio.

Cuando los comensales ya estén sentados en la mesa y sólo en este instante, incorporaremos los tacos de bonito que ya teníamos atemperados, secos y salpimentados sobre la apetitosa salsa de tomate. A fuego lento, observaremos como comienzan rápidamente a cambiar de color. Rociamos el bonito con abundante cebollino bien picadito y lo mantendremos en la salsa durante unos tres minutos nada más. Retiramos la cazuela del fuego, la llevamos a la mesa y comenzamos a servir a nuestros comensales sin más dilación. En esta ocasión hemos acompañado este plato rico con patatas cocidas de Coristanco (A Coruña).

Es un plato exquisito, un plato de rechupete queridos amigos y para mí es un verdadero placer el poder compartirlo con vosotros aunque sólo sea de una forma virtual, no por ello menos real.

La cocina nos une queridos mortales, ya no tenéis disculpa alguna para cocinar y compartir. He sido generoso en fotografías pero es yo soy así compañeiros.

Os deseo un feliz fin de semana otoñal y me despido del saludable bonito hasta la temporada que viene dado que este año ha sido el año donde lo he cocinado más veces y más a gusto.

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