Gastronomía en verso cumple diez años de andadura en esta Aldea Global en el día de hoy. ¿Qué puedo expresaros?; ¿qué puedo comentaros?, la verdad, no es una tarea sencilla para compartirla con pocas palabras.

Todas las personas que en su día – año 2005 en mi caso – nos animamos a construir un blog de gastronomía en la RED tenemos una característica esencial común, todas sin excepción alguna somos mortales. ¿Los blogs también mueren? (reflexión)…….

¡No!…., no asustaros por favor, estas letras no conllevan intención alguna de alterar vuestros pensamientos, vuestros sueños e inquietudes, no, no voy a darle protagonismo alguno a la muerte en un día de celebración tan especial para mí -¡faltaría más!- dado que a todas las blogueras y a todos blogueros gastronómicos nos unen muchas características comunes y campos de actuación  constructivos que al mismo tiempo apreciamos y compartimos. Entre ellas, tal vez las más importantes sean la cocina y la pasión por la gastronomía tradicional y de vanguardia cuyos ilimitados y apetitosos tesoros vamos descubriendo día a día en nuestro caminar en plazas de abastos, mercados, tiendas especializadas, múltiples y variados entornos naturales y viajes, consultando bibliografía y tradiciones sin olvidarnos de “San Google”, asistiendo y participando en eventos gastronómicos, entrevistas, concursos, programas de radio y televisión, Redes Sociales y compartiendo agradables momentos con maestros (Chefs), familiares, amigos y compañeros. Que conste que las mencionadas fuentes son sólo la “punta del iceberg” de nuestras ilimitadas posibilidades de acceso a la información culinaria sin barreras.

Ser bloguero y amateur gastronómico a un mismo tiempo conlleva múltiples y variados “costes”, sobre todo costes familiares –el tiempo que te quede libre si te es posible dedícalo a mí– como así he puesto de manifiesto y he compartido en algunas ponencias y entrevistas gastronómicas a las que he sido invitado a participar.

¡Ay amigos!, el tiempo vuela y como todos ya sabéis, no es nada fácil robarle tiempo al tiempo como así os comentaba cantando en #ComposGastroBlog.

Para seguir publicando entradas con un mínimo de calidad e interés gastronómico en nuestros diferentes espacios de encuentro de una forma virtual, no por ello menos real, es necesario por un lado, tener como fieles aliadas de camino a nuestra ilusión y motivación individual o intrínseca y por otro lado, a nuestros familiares y amigos como necesarios compañeros de equipo, fieles defensores de nuestra motivación extrínseca.

Diez años son muchos años queridos amigos y, yo me pregunto una vez más si realmente merece la pena continuar con este blog de gastronomía y dedicar tantas y tantas horas a compartir información gastronómica en Internet. Es normal que me haya planteado muchas veces esta misma pregunta, – “si al fin y al cabo todos somos parecidos, casi iguales en lo básico”, como dice la letra de una popular canción. Como personas, todos tenemos puntos fuertes y puntos débiles  que condicionan nuestro comportamiento individual, emocional y social. Tiempo al tiempo compañeros, lo que importa en esta Aldea Global es caminar y compartir información, conceptos y afecto con honestidad y generosidad.

La cocina nos une queridos amigos, no lo olvidéis nunca, como así afirmaba con absoluta sinceridad en la agradable entrevista que pude compartir con vosotros en V Televisión. Informativos y análisis.

Deseo dar las gracias una vez más a mi familia y especialmente a mi esposa María por su paciencia y por su colaboración en Gastronomía en verso, gracias a todas las personas a quienes nos unen la pasión por la cocina y la gastronomía, gracias a todos los maestros gastronómicos (Chefs), pescaderas y pescaderos, gracias a los valientes emprendedores de este gran país que es España, quienes han respondido a mis múltiples y variadas consultas, gracias por su generosidad.

Muchas gracias también a todas las compañeras y compañeros blogueros cocineros por su cercanía, afecto, empatía y por la dedicación a sus blogs con ilusión y pasión dado que ellas y ellos saben muy bien que la cocina nos une y que un blogger o bloguero cocinero  también suma a la hora de compartir valores en la sociedad de la información y del conocimiento.

No os lo toméis a coña queridos amigos, la vida de un bloguero cocinero es un estrés y si no fuera por vosotros y por los buenos momentos que compartimos y disfrutamos con la buena gente, con las buenas personas -habelas hainas compañeiros- que nos encontramos en el camino aderezado de aficiones comunes, no valdría la pena continuar con nuestros blogs.

Muchas gracias a todas las personas que nos siguen en Gastronomía en verso y en la RED a través de Facebook, Instagram, Google+, YouTube, Twitter y Pinterest, gracias por vuestros comentarios, sugerencias, recomendaciones, gracias por vuestro afecto, muchas gracias por compartir.

Muchas gracias querida Pili Porto por este simpático vídeo que es un fiel reflejo de los buenos momentos que disfrutamos y compartimos como buenos amigos. Gastronomía en verso vaise do mundo Pili, ¡hay que ver!, no puedo dejarte sola ;).

Pido públicamente disculpas a todas las personas, sean éstas blogueros (bloggers) o no, por si en algún momento de la apasionada comunicación virtual  en las Redes Sociales les he podido ofender a través de las palabras – nunca ha sido mi intención lastimar u ofender a nadie entre fogones compartidos – dado que como ya os he comentado, un servidor también es mortal y en consecuencia, un ser imperfecto.

La cocina y la comida nos unen compañeros, alzo mi copa de buen vino tinto y brindo como amateur gastronómico porque así continúe siendo con salud y felicidad compartidas durante muchos años más.

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